Ingeniería robótica ¿Por qué elegirla?

Estudios y oportunidades que ofrece la inteligencia artificial y los robots hoy, en España. La experiencia de Massimiliano Simi, uno de los fundadores de la innovadora Start-up MMI

Entrevistamos a Massimiliano Simi, un ingeniero biomédico graduado de la Universidad de Pisa con un doctorado en Robótica Médica en el Instituto de BioRobotics de la Scuola Sant’Anna en Pisa. Después de algunas experiencias en el extranjero (Estados Unidos y Corea) y haber traído a casa numerosos premios y reconocimientos (Premio a la Mejor Tesis Doctoral en Bioingeniería y Premio al Mejor Trabajo, entre otros); en 2015 fundó, en colaboración con Hannah Teichmann y Giuseppe Prisco, el innovador Start-up Medical MicroInstruments (MMI); para la construcción del primer robot quirúrgico teleoperado para operaciones de microcirugía reconstructiva.
Hoy el mundo de la robótica surge de la ciencia ficción de la mente de Isaac Asimov para convertirse en una realidad llena de posibilidades y oportunidades para mentes jóvenes brillantes que quieran involucrarse. Entran en la vida cotidiana, nos ayudan no solo en el trabajo sino también en la educación, nos hacen divertirnos y nos salvan la vida, los robots están haciendo una verdadera revolución y las posibilidades son infinitas, cómo prepararse?

¿Qué es la robótica y la inteligencia artificial para ti?

Para la robótica es el uso de máquinas programadas para realizar trabajos más o menos repetitivos; de hecho, la palabra en sí deriva del checo y puede traducirse como «trabajo». En cualquier caso, los robots surgen de la fusión de mecánica y actuadores, electrónica y sensores, automatización y software.
Por otro lado, la inteligencia artificial como las
Pinzas robóticas, que recientemente se ha convertido en uno de los temas candentes de la tecnología, está estrechamente ligada a la informática a través de algoritmos de aprendizaje y toma de decisiones., redes neuronales y gestión de enormes bases de datos de información. Este software tiene de hecho el objetivo de permitir que el sistema no solo «aprenda» sino sobre todo que decida cómo «comportarse» aprovechando su «experiencia» y hoy también de la información ya presente en la red. A partir de aquí podemos entender cómo la inteligencia artificial puede representar un volante muy poderoso para la propia robótica; acoplarse con él para generar sistemas capaces de transformar las decisiones tomadas por un “cerebro” de software en acciones físicas reales realizadas por una máquina.